¿Cómo dar a conocer una startup? Estrategias de marketing digital para ganar visibilidad
- Alejandro Mirquez Campos
- 6 ago
- 5 min de lectura

Hay una escena que se repite en casi todas las startups en algún momento de su vida: el equipo está enfocado en construir el producto, cerrar la ronda de inversión, correr los pilotos, ajustar la operación. Todo lo demás —incluida la comunicación— queda para después.
¿Tiene sentido? Cuando los recursos son limitados, lo urgente gana. Y en etapas tempranas, lo urgente casi siempre es el producto y la operación, no una estrategia de contenido.
El problema aparece más adelante, cuando esa startup necesita venderle a alguien, presentarse ante un inversionista o cerrar una alianza estratégica, y descubre algo incómodo: digitalmente, casi no existe.
Existir digitalmente no es lo mismo que ser visible
Aquí está la primera distinción que toda startup debería hacer, y que casi nunca se hace a tiempo:
Existencia digital es tener un LinkedIn, una web y quizás un Instagram. Es la casilla que se marca porque "hay que tener redes".
Presencia digital estratégica es que, cuando alguien busque esa empresa, encuentre evidencia real de lo que está construyendo: contenido actualizado, resultados documentados, una narrativa clara de hacia dónde va.
La mayoría de las startups tiene lo primero. Muy pocas tienen lo segundo. Y esa diferencia es exactamente lo que decide si una oportunidad se concreta o se pierde en el camino.
Un caso que se repite más de lo que parece
Una startup tecnológica de Colombia desarrolla una solución para optimizar procesos logísticos. Tiene diez clientes piloto y resultados que empiezan a ser interesantes: menos tiempos muertos, más trazabilidad, ahorros medibles.
En un evento de innovación en Bogotá, Medellín o Cali, un empresario escucha hablar de ella de pasada, le interesa, saca el celular y la busca. Encuentra un LinkedIn sin actividad reciente, una web de una sola página que apenas explica qué hace la empresa, y tres publicaciones de hace ocho meses.
El producto puede ser extraordinario. Los resultados con los diez clientes piloto pueden ser reales y sólidos. Pero nada de eso se nota desde afuera. La huella digital de la startup no demuestra el tamaño de lo que realmente está construyendo, y ese empresario —que no tiene tiempo de investigar más a fondo— sigue con su día. La oportunidad, simplemente, no avanza.
Nadie tomó una mala decisión aquí. El empresario actuó racionalmente con la información que tenía disponible. El problema fue que esa información no reflejaba la realidad de la empresa.
La cadena que ninguna startup debería saltarse
Este tipo de situaciones ocurre porque se salta un proceso que, aunque parece obvio, muy pocas empresas gestionan de forma intencional:
Visibilidad digital → descubrimiento → reconocimiento → confianza → oportunidad.
Cada eslabón depende del anterior. Sin visibilidad, no hay descubrimiento. Sin descubrimiento, nadie llega a reconocer qué hace la empresa ni por qué es diferente. Sin reconocimiento, no se construye confianza. Y sin confianza, ninguna oportunidad —una venta, una alianza, una inversión— tiene terreno donde aterrizar.
Muchas startups invierten enormes esfuerzos en el último eslabón (cerrar la oportunidad) sin haber construido nada de lo anterior. Es como intentar cosechar sin haber sembrado.
Lo que dicen quienes llevan años estudiando esto
Esta no es una idea nueva ni exclusiva del ecosistema de startups en Colombia. Algunas de las voces más influyentes del marketing y el producto a nivel global han insistido en variaciones del mismo principio.
Rand Fishkin, cofundador de Moz y de SparkToro, lleva años señalando que el marketing ya no puede depender únicamente de que alguien haga clic hacia tu web. En su trabajo sobre lo que llama zero-click marketing, junto a Amanda Natividad, plantea que las marcas deben construir audiencia y reconocimiento directamente en las plataformas donde su público ya pasa el tiempo, en lugar de esperar pasivamente a que el tráfico llegue solo. Fishkin también ha señalado que gran parte de las búsquedas en Google hoy se resuelven sin que el usuario haga clic en ningún resultado, lo que obliga a las marcas a construir presencia de forma más amplia que solo esperar tráfico a la web.
April Dunford, autora de Obviously Awesome y consultora de posicionamiento para startups tecnológicas, plantea algo igual de relevante: una empresa no solo necesita ser vista, necesita ser comprendida dentro de una categoría clara. Dunford explica que cuando un cliente potencial se encuentra con un producto que no conoce, busca pistas de contexto —mensajes, precios, funcionalidades, marca— para entender rápidamente qué es, para quién es y por qué debería importarle. Si esas pistas no existen o son confusas, el cliente simplemente sigue de largo, sin importar qué tan bueno sea el producto.
A esto se suma la evidencia sobre confianza en el ámbito empresarial. La investigación de Edelman y LinkedIn sobre thought leadership en el sector B2B ha encontrado de forma consistente, año tras año, que los tomadores de decisión confían más en el contenido experto y educativo de una empresa que en sus materiales de venta tradicionales, y que ese tipo de contenido influye directamente en si deciden investigar más, tomar una reunión o considerar una alianza.
El patrón es el mismo en los tres casos: la visibilidad sin claridad no sirve, y la claridad sin visibilidad tampoco. Se necesitan ambas.
Lo que pensamos en Clack
En Clack Digital llegamos a una idea que resume bien el problema de fondo:
Una startup que no comunica su crecimiento obliga al mercado a imaginarlo. Y el mercado rara vez imagina a favor de una empresa que todavía no conoce.
Cuando una empresa no cuenta lo que está logrando, no desaparece del radar: lo que ocupa ese vacío es la suposición. Y las suposiciones casi nunca son generosas. Es mucho más probable que alguien asuma "esto no avanza" a que asuma "seguro está creciendo mucho, solo que no lo publican".
Por eso creemos que la comunicación no debería llegar después de que el producto y la operación estén resueltos. Debería acompañar el desarrollo empresarial desde etapas tempranas, creciendo al mismo ritmo que la empresa, no como una tarea pendiente que se atiende cuando ya urge.
¿Qué tan visible está realmente tu startup?
Esta tabla resume, en seis señales clave, la diferencia entre una startup con baja visibilidad y una que está construyendo una presencia digital estratégica:
Señal digital | Startup poco visible | Startup construyendo posicionamiento |
Solo aparece su web | Ocupa varios resultados relevantes | |
Publicaciones comerciales aisladas | Contenido de autoridad y de forma constante | |
Web | Explica qué vende | Responde dudas reales del mercado |
Fundadores | Invisibles | Con vocería activa y reconocible |
Medios | Sin menciones | Con evidencia, referencias y casos documentados |
IA (ChatGPT, Gemini, etc.) | No reconocida como fuente | Empieza a aparecer citada como referencia |
Si al revisar esta tabla la mayoría de las respuestas de tu startup caen en la columna izquierda, no es una señal de alarma: es una señal de que hay una oportunidad clara de trabajo por delante, antes de que la falta de visibilidad le cueste una oportunidad real de negocio.
Lo que sigue
Saber que existe esta brecha es el primer paso. El siguiente es entender cómo cerrarla sin que eso signifique convertir a todo el equipo fundador en creadores de contenido de tiempo completo. De eso hablaremos en el próximo artículo de esta serie.
En Clack Digital acompañamos a startups en etapas tempranas a construir presencia digital estratégica, sin descuidar lo que ya las tiene ocupadas: el producto, los clientes y la operación. Conoce cómo trabajamos con startups.




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